¡Increíble! Su impactante rostro fue el motivo del abandono de su madre.

No debe haber cosa más dramática que nacer y ser abandonado a la suerte por una madre desnaturalizada e inhumana, para tener que vivir entre orfanatos y marginación, viviendo además la crueldad de un rostro desfigurado.

En su libro “Huyendo del Espejo” Howard Shulman, un hombre de Nueva Jersey narra cómo su vida fue cambiada a poco tiempo de nacer, por una maldita bacteria que causó una desfiguración de su rostro que lo marcó de por vida.

Rostro impactante 1

Y no es solo la marca física, sino también la emocional, pues esta condición en su rostro, fue la causa del abandono de sus padres, por lo que terminó viviendo sus primeros tres años de vida entre hospitales y cirugías, que fueron solo el inicio, de lo que fue una vida llena de dolor, angustia, y desesperación que lo llevaron incluso a la drogadicción.

El sistema le proveo varios techos donde alojarse, mas nunca un hogar, sus primeros 16 años los pasó con una madre adoptiva alemana que no podía ni mirarle al rostro, aun y después de varias cirugías. De ahí paso a una familia Judía, con quien estuvo solo una semana, para de ahí terminar de pasar su juventud con lo que Shulman compara mas a unos padres, Vito y Mary Signorelli, una pareja Neoyorkina del Bronx.

Y qué decir de todas las vejaciones que sufrió por parte de otros niños de su entorno, quienes le llamaban entre otras cosas, nariz de cerdo y cara aplastada. Sin embargo, todo este proceso lo llevo a descubrirse a sí mismo, convirtiéndolo en un sobreviviente, cuenta Shulman, en una entrevista con Daily mail.

Llego incluso a trabajar como un exitoso narco, aunque estaba consciente que cualquier error lo enviaría nuevamente a un programa estatal y “no precisamente con padres adoptivos”, cuenta; por lo que decidió superarse a si mismo nuevamente y dejar esa carrera, para convertirse en un exitoso dueño de boliches en los EE UU, en donde tiempo después en un salón de pool de boliche que tenía en San Diego, California, conoció a la que fuera su esposa.

Casado, relajado y en casa mirando un programa de reencuentro de familias, soñoliento Shulman observaba el maravilloso encuentro de familiares que se sellaban con un abrazo.

Esto fue motivo suficiente para que este gran hombre, llamara al día siguiente a este programa, intentando reencontrarse con los progenitores que inhumanamente lo habían abandonado 40 años antes. Bastaron solo 6 semanas para volver a hablar con su madre.

El gran reencuentro, 40 años después de su abandono

Shulman reconoció de inmediato la voz de su madre, aun y a pesar del tiempo transcurrido, “cuando le dije soy Howard, me contesto rápidamente y entre sollozos con un “Lo sé”, y al preguntarle él porque me abandono, la respuesta no se hizo esperar, “No lo podía soportar”, a la vez de asegurarme que no se arrepentía de cuanto había hecho”.

En este tiempo de ausencia, su madre había procreado tres hijos más, entre ellos uno que se desempeñaba como fiscal, Shulman pudo conocer a toda su familia en un encuentro en el hotel Plaza de Nueva York. Sin embargo, esta relación no continuó, su madre no quiso volver a verlo y Shulman se sentía como un intruso en aquella unida familia que encontró.

Y aunque esta historia no tiene un final de cuento de hadas, si quedo un legado y un punto cerrado en la vida de este gran ser humano. Shulman, dedujo que existen situaciones similares en otras personas y se propuso ayudar. Hoy trabaja voluntariamente con niños abandonados y es miembro activo de Hillsides, una ONG que ayuda a niños, jóvenes y familias con situaciones difíciles.

Rostro impactante 2

En la vida se deben dejar huellas positivas al andar, sin importar como te trato la vida misma, hay que superarse a uno mismo, y esto fue lo que hizo este hombre, que hubieras hecho tú?  Coméntanos y comparte esta historia.